Aquello que sigo (no) queriendo decirte
Aquello que sigo (no)
queriendo decirte
Si estuvieses aquí ahora te diría
las ganas que tenía de verte, que te echaba en falta. Te diría lo
bonita que eres. Te diría que esa belleza no opaca lo mejor de ti.
Que esa ternura hace que enamores. Que tu humor hace que quiera pasar
mis días riendo contigo.
Te diría también lo bien que me haces
sentir cuando estoy
contigo. Que por un momento no tengo la necesidad
de fingir que soy feliz. Te diría avergonzado que eres lo primero en
lo que pienso cuando despierto y que pensar en ti me ha quitado el
sueño algunas noches.
Te preguntaría cualquier cosa para que
me hablases de algo, pero no te diría que es un pretexto para
escuchar tu voz. Tampoco te diría lo dulce que resulta, ni que me
siento en paz cuando la escucho.
No te hablaría de mi melancolía. No
mencionaría esas noches, como ésta, en las que tengo que escribir
lo que siento para aliviar un poco la angustia.
Tampoco te hablaría de lo triste que
es no encontrar a nadie como tú. Ni de esa sensación amarga de
tener tan cerca y a la vez tan lejos algo que amas.
Te contaría las cosas que he ido
haciendo, los lugares que he visitado, los proyectos que tengo en
mente, aquellas cosas en las que he fallado, mis logros... Te
contaría cientos o miles de anécdotas, pero no te contaría que las
cambiaría todas por compartir una más contigo.
Y te lo podría prometer todo: dinero,
y así podríamos vivir sin apenas dificultades; lujos, y así la
gente nos miraría con envidia; y así seguiríamos hasta que te
terminase prometiendo el universo. Pero no podría prometerte
realmente ninguna de esas cosas, así que te terminaría prometiendo
mi propia vida.
Y esa sería la promesa más firme e
inquebrantable que habría hecho en mi vida. Y jamás me retractaría
de mi palabra, sin importar la situación.
Pero como no estás sólo puedo
escribir estas líneas y resignarme. Y, mientras espero que nadie las
lea, en lo más hondo deseo que lo hagas tú. Que de alguna manera el
azar o el destino te las hagan llegar para que conozcas mis
sentimientos, pues de otra forma no sería capaz de decírtelo.
Cuando estás enamorado de alguien
quieres su felicidad por encima de la tuya. Y es extraño pero, de
cierta manera, así me siento yo. Por eso, si conmigo no puedes sé
feliz con quien lo seas.
Pero si esto llega hasta ti algún día
y te sientes igual que yo, tan sólo quédate un rato mirando al
cielo conmigo. Túmbate a mi lado en el suelo y abrázame, y yo te
abrazaré tan fuerte que no seré capaz de dejarte marchar.
Sinceramente tuyo, el chico que mira
las nubes.
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